lunes, 10 de octubre de 2011

Recuerdos

Hoy desperté pensando en no hacerlo, una noche pasada por largas horas de insomnio y la dura convicción hipotética de no querer estudiar.
Se hace de nuevo pesada la rutina, al pagar los pasajes del transporte en mi ciudad y tener que ceder el puesto a las mujeres de arrugas cansadas y pensamientos deprimidos. Aunque aveces comenzar el día te hace pasar por buenas vistas como hoy:

La vi de nuevo, no puedo olvidar aquellos ojos. ¿Cómo se llamará? ¿Ha notado que nos hemos cruzado una vez o dos más de lo normal? No lo creo pero aun así le acosé con la mirada hasta la última estación, escuchando en mis audífonos la música de Ismael, pero con algo de Don Tetto, una mezcla extraña cuando se trata de fama Vs. calidad.

En el camino a la facultad me encontré con dos situaciones bastantes extrañas; una mujer con una bolsa plástica en la cabeza (Si, de esas azul y blanco de débil calidad) y una mujer cantando voz a pecho en el silencio multitudinal del articulado.

Pero no podía dejar de pensar de ayer hace un año, 9 de Octubre del 2010, cuando conocí a Ismael Serrano, pero más que eso, cuando por unos meses alguien sobreescribiría mis días haciéndolos menos melancólicos y mas descontaminados. Hablo de "Eya811" Alejandra Muñoz, quien ese día me hizo recordar que el cielo esta muy cerca de las palabras y que las palabras muy cerca de sus labios. Camino a la facultad no hice más que recordarle, sus anécdotas, sus viajes conmigo hasta la estación, mis enojos, su odio por el cigarrillo, la vez que fuimos felices...Siempre.

Es una gran mujer con una honda herida, de mi parte. Aun creo que extraño su voz a la madrugada, su pesar y su aliento gastado al contestar el teléfono y decirme "Es muy tarde, pero no para hablar contigo" Algo de eso recordé hoy camino a la facultad y bueno, en el resto del día.

Pasado por lluvia y un gran susto con mi suegra el día se me hizo ameno, los besos de carola tienen un encanto único y un arrebatador hechizo. Como hoy, nunca había probado una empanada tan extraña.
Pero sin duda el día termina arropandome en el pecho de Carola, como un niño, sujeto a su respiración, adueñandome de sus latidos y en profundo sueño, siendo yo el débil capaz de abrazarle, de besarle y jurarle que le amo, así aun no este segura de sí misma.


Lunes 10 Octubre 2011
Diego Trujillo
La Cafetera "Bostezos"

1 comentario:

  1. diego, me encuentro bastate feliz, de esta cituacion, asi que te debo las gracias, muy bueno.

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